Carta del Presidente
 
Arturo Tomás Acevedo, presidente.

En 1942 nació Acindar, la que sería tiempo después una sólida empresa siderúrgica, líder en el mercado nacional de aceros no planos y con fuerte presencia internacional. También emergió en ese entonces una filosofía fundacional a la que aun hoy, con 65 años de trayectoria, seguimos apostando: impulsar el desarrollo activo de las comunidades de las cuales formamos parte.


Siempre concebimos el éxito como una variable absolutamente dependiente del progreso de la sociedad en su conjunto. Por eso, entendemos que los resultados que hoy estamos presentando, que sintetizan nuestra actuación social, ambiental, económica-financiera y de recursos humanos, no habrían sido posibles si no hubiéramos trabajado día a día con el objetivo de agregar valor a cada uno de los diferentes públicos que interactúan con nosotros.


Es preciso destacar que el contexto de este nuevo reporte está signado por cambios que se han producido a nivel global y regional. Acindar está ligada ahora a la mayor siderúrgica mundial, el grupo ArcelorMittal (controlante de Belgo Mineira, nuestro principal accionista) presente en más de 60 países de todo el mundo, con una producción anual aproximada de 120 millones de toneladas de acero y 320 mil empleados.


En materia de medio ambiente, la preocupación de Acindar se traduce en una gestión que ya lleva 65 años. Permanentemente se actualizan los procedimiento con el propósito de adecuarlos a los requerimientos de las normativas nacionales e internacionales. Los ítems contemplados abarcan desde la reducción de impacto sobre la naturaleza y sus recursos, hasta el cumplimiento estricto de indicadores de desempeño ambiental, que nos permiten medir más eficientemente nuestra perfomance.


Con respecto a nuestros empleados, entre otras cosas, aumentamos nuestros esfuerzos en todo lo relativo a Seguridad y Salud Ocupacional, invirtiendo recursos en materia de control e incrementando las capacitaciones. Además, una de las novedades de 2006, fue la implementación en la Argentina del programa global de Arcelor “AESOPE”, que les permitió adquirir acciones del grupo convirtiéndose a su vez en inversores. El éxito fue rotundo: más del 60% de la dotación ha suscripto acciones de la compañía.


En cuanto a la comunidad, el compromiso de Acindar se vio reflejado en las iniciativas emprendidas por Fundación Acindar, que entregó becas para estudiantes de todos los niveles y llevó a cabo los programas “Sonrisas Sanas”, “Cuidando los ojos aprendemos mejor”, “El planeta es tu casa, cuidalo”, “Huertas orgánicas” y “Construyendo”, además de otras acciones en beneficio de distintas organizaciones de bien público apoyadas, tanto por la Fundación, como por la propia empresa.


En lo que se refiere a nuestra actuación económica y financiera, hemos continuado con el plan de inversiones en reducción directa y acería, que nos permitirán ampliar a fines de 2007 nuestra capacidad de producción. Gracias al rápido crecimiento de las industrias que atendemos, nuestras ventas crecieron un 9%, con un volumen de despachos de 1,39 millón de toneladas. Otros dos puntos relevantes fueron la formalización del traspaso de las operaciones del Negocio Tubos y la cancelación de la totalidad de la deuda reestructurada.


No tengo dudas de que Acindar continúa hoy desarrollando, produciendo y vendiendo las soluciones en acero más confiables y seguras del mercado, contribuyendo al mismo tiempo al desarrollo sostenible de toda la comunidad. Este reporte es el reflejo de un compromiso que asumimos hace más de seis décadas y que seguimos legitimando cada día.

Cordialmente,

Arturo Tomás Acevedo
Presidente